23 de octubre de 2011

Educación emocional: otra forma de ser inteligente. Niños saludables y felices

Según Hein, la educación emocional se refiere a cómo controlar nuestras emociones, con el propósito de maximizar y prolongar nuestra salud, felicidad y supervivencia.

Y es que hoy sabemos que la mayoría de las habilidades que nos conducen a una vida plena son emocionales y no intelectuales. Aprender a regular las emociones y las emociones de los que nos rodean es un potencial innato, pero se puede y se debe trabajar desde las edades más tempranas.

La Escuela lleva trabajando la Educación Emocional desde hace muchos años. Esto se hacía posible en  las Escuelas Infantiles que trabajaban la etapa completa desde los 0 a los 6 años, y que ahora están desapareciendo.
A veces nos preocupamos más de la transmisión de conocimientos y el desarrollo intelectual de nuestros niños y niñas, y cuando los llevamos al colegio a los 3 años, lo que nos importa es que sepan leer y escribir, cuando deberíamos valorar que formen su base social y emocional, para que puedan empezar a afrontar la vida, porque leer leerán en cuanto vayan madurando. Aprenderán la lecto-escritura de forma natural y con un poco de estímulo. Pero aprender a enfrentarse a una frustración, a un NO, o a cualquier situación de tensión emocional no puede ni esperar ni quedar en segundo plano.
El desarrollo emocional en los niños no es labor de una sola persona, es una sabiduría compartida donde todos nos podemos ayudar: padres, educadores...

En la actualidad, muchos niños tienen menos atención en casa, y elementos como la tele, internet, los videojuegos... sustituyen muchas veces las necesidades emocionales de los niños y crean un vacío emocional que incapacita a los niños a enfrentarse al mínimo revés.



No es lo mismo estar triste que enfadado, sentir vergüenza, antipatía, rechazo, ira, miedo o alegría. Y eso es algo que los niños necesitan aprender a través de la escucha activa, el diálogo, el desarrollo de la empatía, la comunicación no verbal, sabiendo decir que no, sabiendo reaccionar sin violencia…


El resultado son niños con autoestima, optimistas, que entienden los sentimientos de los demás y superan sin dificultad las frustraciones.

Debemos pues, ofrecerles herramientas que les ayuden a identificar qué sienten y cómo les afecta, a través de:
  • El conocimiento de las propias emociones
  • La autorregulación (controlar las emociones midiendo las consecuencias que pueden existir, controlar nuestros sentimientos y adecuarlos al momento)
  • La empatía (capacidad de reconocer las emociones ajenas)
  • El desarrollo de la habilidad para crear y mantener relaciones sociales (reconocer conflictos, solucionarlos, encontrar el tono adecuado en cada momento…)




¿Cómo podemos trabajarlo desde la Escuela?

Como bien decíamos antes, con el estrés de enseñar a leer y escribir, se nos olvida dedicar tiempo a mirar y escuchar lo que pasa a nuestro alrededor, lo que les pasa a estas personitas que tenemos entre nuestras manos.

Tal vez lo único que tenemos que hacer es sentarnos y pensar en los momentos cotidianos que se desarrollan en nuestro aula.
Hacernos conscientes de los instantes en que aparecen sentimientos y emociones y tratar de darles cabida y reconducirlos.

Momentos como las Asambleas nos informan y nos dan la oportunidad de poner nombre a todos los sentimientos y conflictos que van surgiendo en el día a día y reflexionar entre todos cómo lo vamos a afrontar, cómo lo vamos a solucionar y empatizar con ello.

Algunos proyectos que ayudan, son aquellos en los que manejamos el mundo interior de los niños, como por ejemplo la lectura de cuentos de la Biblioteca, la Expresión Artística, la Dramatización y Teatro, o el trabajo del Autoconcepto y la Autoestima. 

Tenemos muchísimas vías para elegir que nos ayudarán a establecer un vínculo afectivo entre niños y adultos y a crear un momento tranquilo, en el que escuchar y sentir sean los hilos conductores de la actividad.

Debemos ofrecer a los niños otra forma de expresar la realidad, ayudándoles a ver reflejadas sus inquietudes, cambios evolutivos, sus sentimientos, etc. y canalizar todas esas sensaciones y sentimientos.

A través de la palabra, los cuentos, del dibujo y al fin y al cabo a través de cualquier forma de  representación de su mundo interior, aprenden a modelar sus propios estados emocionales y a expresar su propio mundo afectivo.



ALGUNOS MATERIALES QUE NOS AYUDAN

    3 comentarios:

    1. Genial la entrada y estás invitada a compartir emociones en mi blog http://silvina-porelcaminodelasemociones.blogspot.com/
      Beset
      Silvina

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    2. Gracias Silvina, te agrego a mi lista de BLOGS INTERESANTES ok?? estamos en contacto directooo!!!

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    3. Es realmente importante enseñar a los niños a identificar sus sentimientos para poder darles nombre (felicidad, confianza, enojo, tristeza, etc.) y al mismo tiempo saber cómo actuar ante cada uno de ellos.
      El primer lugar en donde se debe enseñar a los niños es en el hogar, debemos tratarlos con amor, respeto, mostrar interés por sus sentimiento e intereses, al igual que dándoles un buen ejemplo ya que ellos perciben tanto nuestro comportamiento y nuestros sentimientos. Ya que con todo esto los niños irán creando su personalidad y autoestima, que hará la diferencia en su educación escolar.
      En el escuela la educación emocional que tienen los alumnos define en gran medida el éxito o fracaso que puedan tener. Aquí es importante que el alumno tenga automotivación para poder tener un buen rendimiento, al igual saber manejar sus sentimientos como por ejemplo el estrés a la hora de un examen. Los profesores tienen como objetivo que los alumnos aprendan a trabajar en equipo, facilitador en la toma de decisiones, que aprender a ponerse metas, etc., esto ayudara a desarrollar a un más su personalidad.
      En la vida cotidiana ayudara a que sean personas que sabe manejar las relaciones personales y que puedan ser empáticos con las demás personas.
      En lo laboral son personas que llegan a tener éxito ya que tiene una buena comunicación y saben influir en las personas, son buenos líderes ya que saben trabajar en equipo, trabajan para un mismo fin, pueden adaptarse a los cambios sin problema y saben manejar de forma adecuado cualquier conflicto que se les presente.
      Es importante que los padres y docentes comprendan lo importante que es educar emocionalmente a los niños y jóvenes para poder crear mejores seres humanos, felices y consientes.

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