31 de mayo de 2017

Principios piagetianos sobre el paso de la acción a la operación


El desarrollo cognitivo se refiere a la evolución de las capacidades relacionadas con procesos tales como la memoria, la atención, el lenguaje, la percepción, y la solución de problemas entre otras.

Para Piaget, el proceso de la evolución cognitiva, se produce a través de una adaptación del niño a los estímulos del medio. Esta adaptación conforma según este autor, tres niveles sucesivos de avances, que progresivamente llevan hacia la capacidad de operar mentalmente y a alcanzar capacidades relacionadas con el razonamiento y la lógica.


1. En la etapa senso-motora (de 0 a 2 años), el niño  está en un nivel de acción directa sobre lo real. Todo está centrado en el cuerpo y la acción propios. A lo largo de esta primera etapa, el niño va alcanzando:
  • La permanencia del objeto, es decir, que no dejan de existir solo porque desaparezcan de nuestra vista. 
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2. Después, en la etapa preoperacional (2 a 7 años), hay un nivel que no es de simple transición, pues hacen falta 5 o 6 años para poder llegar desde la acción hasta la operación.

En esta etapa, el desarrollo del lenguaje y la función semiótica, permiten no sólo la evocación, sino también la comunicación. Se producen avances como:

  • Las relaciones de causalidad: son las explicaciones que da el niño para representar el universo y tratar de entender cómo funciona el mundo. Alrededor de los 3 años el niño empieza a planteatr una serie de preguntas (los "por qué"). Los "por qué" muestran una necesidad de encontrar una razón para los fenómenos que para nosotros son fortuitos, pero que para el niño son motivo de mayor necesidad aún para su explicación. Su forma de explicar el mundo, evidencia las características propias del pensamiento infantil: realismo (indiferenciación de los psíquico y lo físico. Todo lo imaginario lo viven como real), animismo (todo lo que está en movmiento es vivo y consciente), y artificialismo (el ser humano es el creador de la naturaleza).
  • Iniciación en la clasificación: es decir, poner juntos los que sean parecidos. El niño pasa por 3 etapas hasta conseguir realizar clasificaciones propiamente dichas. Primero, alrededor de los 3 años, es capaz de realizar colecciones figurales o "de figura"que son colecciones perceptivas, es decir, que para el niño tienen un significado (“he hecho un tren”). Después, desde los 5 años y medio aproximadamente, empieza a realizar colecciones no figurativas: comienza a agrupar las figuras por sus semejanzas (por ejemplo juntar los cuadrados por un lado, los círculos por otro, etc.). Pero todavía no puede hablarse de clases pues no logra cambiar el criterio de clasificación, ni comparar un grupo como el de los cuadrados, con otro que esté incluido dentro de él como el de los cuadrados que son rojos.

3.Después viene el nivel de las operaciones concretas (desde los 7-8 años). Las operaciones afectan directamente a los objetos y aún no a hipótesis enunciadas verbalmente. Éstas operaciones concretas, forman la transición entre la acción y las estructuras lógicas más generales. Son por ejemplo las clasificaciones, seriaciones, correspondencias, tablas de doble entrada, etc. que serán seguidos de agrupamientos (sumas y multiplicaciones más adelante). Se producen avances como:
  • La conservación de la sustancia o cantidad (hacia los 7-8 años): que significa que la cantidad permanece igual aunque cambie de forma (cambiar de recipiente el agua, o alargar un churro de plastilina, pensar que sigue habiendo el mismo número de objetos, aun cuando se ha variado la colocación espacial de dichos objetos). 
  • La conservación del peso (hacia los 9-10 años).
  • La conservación del volumen (hacia los 11-12 años). 
 
  • La clasificación propiamente dicha: es capaz de construir auténticas clases.
  •  Concepto de número: éste concepto está íntimamente ligado a las seriaciones y a las inclusiones de clases. Que el niño haya aprendido a contar verbalmente no significa que pesea el concepto de número. Para ello, se necesita alcanzar unos prerrequisitos:
- La correspondencia 1 a 1: implica la unidad numérica, es decir, la correspondencia entre un número y la cantidad (a cada objeto que contamos le corresponde un número).

Como vemos, ya Piaget en sus estudios publicados hace más de 50 años en libros de bolsillo a disposición de cualquier persona, ya demostraba las edades aproximadas a las que los niños y niñas alcanzan de forma natural los conceptos que le permitirán llegar a hacer cálculos mentales y a representar simbólicamente problemas.
Sin embargo en nuestra legislación actual para Educación Infantil, encontramos contenidos a trabajar entre los 3 y 6 años como: (...) Iniciación a la adición y sustracción con números. Resolución de problemas que impliquen operaciones sencillas. (...).
Seamos cabales a la hora de adaptar estos contenidos a las edades con las que trabajamos y no adelantemos estadios y etapas por las que nuestros alumnos aún no les toca pasar.

Bibliografía:


· PIAGET, Jean. (2008). Psicología del niño. Madrid: Morata. Piaget ofrece aquí una presentación definitiva de la psicología evolutiva que ha elaborado durante los últimos cuarenta años.L a mejor de las introducciones a su estudio.





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